Inteligencia Cultural

A nivel global, aproximadamente una de cada cuatro personas profesa el islam. Es importante destacar que el término «islam» no debe confundirse con el término «árabe», que se refiere a un grupo étnico-lingüístico que utiliza el idioma árabe, tal como se contempló en la primera parte de esta serie de artículos. De hecho, más del 50% de la población musulmana no es de origen árabe. La mayoría de los seguidores de esta religión residen en la región de Asia-Pacífico, con países como Indonesia, Pakistán, India y Bangladés como principales bastiones.

Para poder identificar, captar y aprovechar las oportunidades que un posible acuerdo comercial con un país árabe y musulmán, se requiere construir y concretar una estrategia comercial adecuada, y la misma debe estar fortificada gracias a una base sólida de inteligencia cultural previa, incluida desde los preparativos de dicha estrategia y las primeras intensiones de acercamiento.

La inteligencia cultural, también conocida como competencia intercultural, se refiere a la capacidad de una persona o una organización para interactuar y adaptarse efectivamente a diferentes culturas. En el ámbito empresarial, esta habilidad se ha convertido en una ventaja competitiva clave. Aquellas empresas que comprenden y valoran las diferencias culturales pueden establecer relaciones más sólidas y exitosas con socios internacionales, clientes y empleados.